Amanecio Peru
El dolor azota
Lima enmudece
Pisco Llora
Cruda mañana de invierno para Lima
Aquella quincena de agosto la capital tenia la misma cara, las mismas personas y Marco P.P formaba parte de una de ellas, el cielo como todo amanecer de invierno estaba escaso de luz y al paso de las horas se ponía mas gris, y Porrito lo vivía como un día más, sin pensar que aquel gris del cielo se tornaría negro al cae la noche.
Eran las 6:25 de la tarde, él se encontraba sentado en aquel cómodo sillón que lo acompaña desde que tenia 10 años, junto a su añorada televisión un poco antigua pero para Marco eso era lo de menos.
*Al ver su rostro ahora me doy cuenta como su cara se endurece quizás involuntariamente, y siento como en su interior las heridas vuelven a sangrar.
P.P se encontraba en su casa acompañado de sus primitos, tía, abuelita y su pequeña hermana que hasta ahora le sigue alborotando los días, aunque aquel 15 de agosto del 2007 fue el día que lo hizo estremecer.
Al transcurrir los minutos noto que el piso comenzó a moverse a lo cual prefirió no darle importancia, cerro los ojos y esta vez la sacudida que duro mas de lo normal hizo que se apresurara, su corazón comenzó a latir a 1000 por hora, sus pupilas se dilataron, sus oídos sentían gritos y su miedo empezaba a jugarle una mala pasada.
Se pierde en su mundo interior mientras su mente y cuerpo estaban viviendo un juego de liderazgo entre que sentimiento lo domina, si es la desesperación o la acción por salvar a su familia, de pronto el sonido de un jarrón lo vuelve a la realidad, a la cruda realidad.
-Ay!
Es lo primero que escucha y reconoce aquella débil voz, es la de su abuelita que se encontraba en el segundo piso al lado de los neonatos (sus primos) y la madre ( su tía) aterrorizada; es así que sus acciones pueden mas y sus pisadas se agigantan llegando rápidamente al segundo piso donde baja a los niños y tras de él su abuela y tía.
Al estar afuera de su casa se percata de su hermana de 9 años que se quedo rígida al tener este primer tipo de experiencia y Marco vigorosamente la toma en sus brazos y la carga para salir rápidamente a la calle.
Lima deja de moverse, pero el pánico se respira y las personas se quedan inertes al ver la furia de la naturaleza...
Al encontrarse tranquilo decide encender su radio y siente como su alma se apaga y no puede creer que hay mas de 500 muertos en las calles de pisco, que fue el epicentro de aquel devastador terremoto, al imaginarse las consecuencias en su mente se proyecta calles teñidas de rojo, personas indefensas clamando abrigo, y grandes perdidas cuantiosas.
Sin duda al terminar la anoche amaneció, pero Pisco seguía oscuro y Lima se ponía de duelo, aquel día se perdieron vidas y se gano la certeza de que la vida no esta comprada.


Sin duda que el terremoto fue un duro golpe para la mayoria de peruanos, sobre todo para los que tenian familiares en aquel lugar.
ResponderEliminarMe gusto ver como el Peru entero se unia para apoyar nuestros hermanos de pisco, brindandoles tanto ayuda material como su apoyo moral. Tambien es detestable lo que hicieron algunas personas aprovechando para saquear los camiones que iban por ayuda.
Fue algo devastador y espero pr el amor de Dio s que no vuelva a ocurrir.